Hoy me dieron ganas de escribir, hace tanto que no lo hago que me siento oxidada.
Pienso en las responsabilidades, en las maneras de afrontar al mundo, en las ganas que tengo de detener el tiempo, y en especial en esas cosas que te das cuenta que detestas hasta que es inevitable no aceptarlo (y se acepte o no, sucede hasta con las personas, que intentas a toda costa por política convencerte que no te caen mal, hasta que simplemente no lo puedes negar más). Entonces analizas, piensas un poco más de la cuenta, si eres impulsiva respiras un poco más, y fianlmente te convences que hacerte el loco (o la loca en mi caso), es lo que más te conviene.
Lo grave es cuando lo aplicas tanto, que te haces la loca e indiferente todo el tiempo xD ¿será una ironía?
Paciencia, no desesperes, al fin y al cabo, es una virtud de la que internamente presumes.
Respira despacio, y si aún no aguantas, llora en silencio.
Olvida lo malo, deja lo bueno.
Se fuerte, tan fuerte como puedas, y busca la manera de tomar el control que has perdido. Se quien siempre has sido, y quien siempre has querido ser.
Olvida, olvidalo, lo que ha pasado, y lo que no, deja ir la ilusión, regresa al status quo en el que tanto te gustaba estar.
No pienses más, vuelve a disimular, te has engañado, necesitas respirar.
Todo mejorará, mañana será mejor, ya lo olvidarás.
No olvides sonreir, y recuerda mentirte, corazón, único, terco, valiente, impulsivo, que aún no escucha a la maldita razón. te han lastimado otra vez, sin querer, sin razón, inocentemente, y aún no aprendes la lección.
Tengo que decir algo que todos deben saber, no me dan ganas de escribir.
Tengo tanto sin escribir, y solo guardando ideas en mi libreta, que realmente no me siento en capacidad de desarrollarlas.
Estoy perdida entre un par de cosas, continuo confundida acerca de ciertas personas, y tengo imperante necesidad de dormir y dormir, como si no tuviese muchas más cosas que hacer.
Quizá la palabra que busco, es apatía, pero eso ya lo sabía.
Que mal sienta, cuando empiezas a notar que las personas han cambiado contigo, que mal sienta que cuando necesitas a alguien a quien siempre solías acuadir aún cuando se tratara de una tonterias, no es quien solia ser contigo.
¿Qué haces entonces?
¿Lloras?, ¿te escondes?, ¿te escondes?, ¿peleas?, ¿sigues?
Tengo un amigo, y no se que le pasa, o no se que me pasa, estoy confundida, me pregunto si estoy paranoica, si estoy sensible, me pregunto si he cambiado yo, me pregunto si ha cambiado él.
Lo extraño, más a que a muchas cosas que puedo y que pude haber extrañado. No hay palabras suficientes para describir el afecto, la necesidad, la gratitud, y todo el sentimiento de sólo pensar acerca de él. Y me pregunto, ¿qué cambio? ¿por qué cambio?. Se de errores que cometí, y de palabras que dije que nunca quise decir, pero que simplemente se salieron, porque así soy yo, demasiado atolondrada y poco premeditada como para pensar en las cosas antes de decirlas, o en las cosas antes de hacerlas, para luego arrojar un resultado que termina no gustandome.
De verdad, te extraño amigo, no se como decirtelo sin que resulte demasiado forzado, o sin sentirme ridícula cuando termine de formular mi palabrerío porque igual seguimos tratandonos. Y la única razón por la que está estúpidez queda en un vox o en un blog cualquiera es por mi necesidad de ser escuchada por alguien, que por largo rato habías sido tu. Quiero que disculpes mi extraña manera de ser y lo voluble que soy. Se que debí haberte cuidado más de lo que lo hice, pero de pana, a veces se me olvida que todo tiene un punto máximo, y ya hace rato lo pasaste, pero es que te extraño de una manera que ni yo misma a veces puedo frenar.
Es sólo una pequeña parte de lo que quería escribir, lo demás se quedará guardado en el oscuro rincón de mi alma, o si es necesario en un post sólo publicado para mi.
No, no es importante. Sólo me siento así, enferma.
Es absurdo, y sin sentido o al menos eso quiero que parezca, no me dejo siquiera pensar pues equivale a una perdida de tiempo y energía.
Pero la salida fácil nunca me resulta, porque jamás gano, de una u otra forma estoy obligada a usar la salida correcta. La que menos me gusta, pero la que es necesaria.
¿Por qué?
¡Rayos!
Tengo la sensación que estoy atrapada. Que las paranoias me atrapan. Que no podré salir de esta. ¡Me asfixio! pero especialmente ¡Tengo miedo!
¡Estoy enferma de miedo!
Sólo necesito ayuda, intento pedirla, pero las cosas siguen sin salirme bien. Ojalá leyeras y entendieras esto para saber que lo único que requiero de ti en este momento es ayuda. No tengo otras intenciones contigo. Me duele pensar que supones otras cosas cuando te estoy necesitando y no puedo hablarte de frente.
Es más fácil si lo digo en palabras que ni yo puedo entender.
Baka!
Es inútil negarlo cuando incluso muchos a mi alrededor se han dado cuenta de mi realidad. ¡Estoy totalmente perdida!.. Si sólo supiera como terminar con todo esto y hacer a un lado la parte conflictiva de mi ser que se empeña en defenderte.
Quimeras, rayos, las detesto, porque siempre termino salvaguardada en los confines donde la realidad se ha perdido, donde por supuesto siempre te encuento. ¡No tengo remedio!.
Es algo momentaneo, quiero recordar, me repito una y otra vez a voz de consuelo, porque así será más fácil evitar el daño que pudiese ocasionar un rechazo premeditado y ya anticipado. Pero como quisiera que nada de esto fuese verdad y aceptar la realidad.
¡Ya no tengo 12 años!... watashi wa kimi ga daisuki desu yo! (私は君が大好きですよ)
Gracias, muchas gracias, es lo único que puedo decir, por el tiempo que me has brindado. Sin embargo desde hace un tiempo tengo la sensación que todo eso se ha acabado.
-¿Me estás haciendo a un lado?- me carcome, pero no tengo el coraje para preguntarlo de frente, me atormenta pensarlo una y otra vez, sin embargo no puedo preguntarlo sin sentirme ridícula, porque conociendote ya he anticipado no solo una respuesta, si no que hasta me he molestado en regalarte algunas excusas, porque se que realmente si me haces a un lado.
Me duele pensar eso y muchas otras preguntas que tengo por dentro. Quema.
Jamás te abandonaré. ¿Por qué insisto en creer cuando se que todos al final lo hacen?. Nada es para siempre. Y es que se que aún no terminas de entenderme. ¿Qué conoces mis mañas?, es muy posible, pero no has terminado de conocerme completamente, estoy buscando en tu agenda un minuto, pero aún cuando en parte estoy dandote las gracias por desintoxicarme y ayudarme a ver la dependencia que aún tengo de ti, necesito que me escuches una vez más, pero no estás, nuevamente, es mentira que puedes hacer un tiempito para mi, es mentira que jamás me abandonarás porque ya lo has hecho no una, si no un par de veces.
¡Que tonta soy!... Tengo tantas cosas en la cabeza y soy tan incapaz de expresarlas. Idiota deberían llamarme. Aunque de igual forma tengo que darte las gracias, no hubiese podida expresar parte de lo que quema sin tu ayuda.
Para todos, para ti, para mi...
Es lo único que atino a pesar ahora que me estoy derrumbando. Todo estará bien. Y subitamente espero que todo lo demás se desmorone.
Suspendida, frágil y pálida, no hay otras palabras para describirme mejor, al borde de un abismo cuyo fin no logra alcanzarse.
Intento buscar más allá, buscarte en la nada de ese fin, pero es imposible encontrarte cuando antes era tan fácil.
Ahora mi manos busca a tientas la tuya, aún espero que me rescates, porque tengo que confesar, estoy perdida.
Todo estará bien. Repito una y otra vez, mientras mi mano no lográ acirse, no se donde estás, no se si regresarás por mi.
Es posible que no,... estoy envenenada.
Nada tiene sentido.
Sucede, sólo a veces, que la demencia supera la sensatez, aunque he de decir, que en mi caso es todo el tiempo. Hace rato me deje de preguntas absurdas del porque de las cosas y de mis reacciones, de mala manera pude aprender que las acciones no sólo no responden muchas incongnitas surgidas de todo ese mar de dudas que soy, si no que en un intento casi nunca frustrado de enterrarme cada día más, traen consecuencias que a veces no quiero aceptar.
Alego demencia, motivo celos, consecuencias, mi ahora.
Y continuando con lo absurda que en verdad soy, nuevamente empiezo las preguntas, en las cuales no encuentro una razón, o algo que haga creer que queda un poco de cordura en mi, porque desde hace mucho que la he perdido, y está más que claro. Detesto mis celos, mi absurdos celos, irracionales, no fundamendos, que me he prohibido sentir, porque están muy fuera de lugar, sin embargo los siento, y me enfurezco más conmigo que con mi entorno, pero a veces de alguna manera todo eso repercute, y no es sólo el castido que me doy, si no el castigo que me dan.
Que si estoy molesta, lo estoy, no es el momento por el que estoy pasando, son más bien determinadas situaciones. Se que actuo como una niña, y quizá lo soy, pero tampoco creo que uno no aprende bien a las malas, por lo menos no yo, que si de rebelde tengo algo, es justo cuando me destaco. Pero a pesar de eso, a veces fallo.
No voy a decir que me da igual, porque no es así, mi estado de animos se altera con facilidad, más agregandole un factor, del cual hace mucho empece a depender, no lo se, intente evitarlo pero son cosas que al fin y al cabo no puedes controlar, aún cuando el miedo a ser rechazado o el miedo a ser decepcionado se interponga entre tu y mil más.
Ya me han decepcionado, y me he sentido rechazada de muchas maneras, y siempre tengo la certeza de que siempre alguien lo volverá hacer, y quizá porque justo ahora me estoy sintiendo así es que me siento como me siento.
No entiendo, una razón estúpida para mi, promovida por instinto primitivo y su capacidad de aveces no entenderme, es lo que tiene de cabeza. Más con su pasivo-agresividad mezclada con algunas de mis debilidades entre las que se encuentran el no ser capaz de soportar un drama de la indole que sea, me pone mal.
Y no es que siempre piense en mi, porque hago el intento de ponerme en el lugar de los demás, sólo que no entiendo, la razón de tanta molestía.
Quizá fui yo primero, pero después de entender que estaba mal, y cedi conmigo, tengo que entender que es peor de lo pensaba, esas cosas me cansan. Es absurdo, a menos que la razón que estoy pensando sea la que justifique el abandono al que nos hemos sometido justo ahora, porque aunque no lo creas, y no te lo diga, y no te lo vaya a decir, es ahora cuando más te necesito.
No tengo el valor para hablarlo de frente, ni tampoco tu, aunque quizá en el fondo, estoy confundiendo las cosas, sin embargo, me gustaría que de vez en cuando te pusieras en mi lugar y comprendieras que justo cuando espero que arrojes el salvavidas, en realidad me dejas a la deriva. Menos mal, he aprendido a saber nada e ir en busca de una orilla más segura.
Estoy perdida, me siento sin norte.
Por favor toma mi mano, y llevame al camino que ha quedado oculto en oscuridad.
¿Donde estoy te pregunto? Y eres incapaz de responder, tampoco lo sabes, sólo eres mi compañia.
Estoy cansada de recorrer estos pasajes sin llegar a ningún lado y de este circulo vicioso.
Mis fuerzas se están agotando, mi voluntad se está resquebrando, necesito un impulso y un aliento, pero no lo quiero de ti.
Tengo la ganas ocupadas en deshacerme de ti, pero inisistes en estar allí, ¿no entiendes cuando no te quieren cerca?
Estoy expuesta y muy a la deriva, me estoy tambaleando en está cuerda floja, y continuas sin dejarme avanzar.
¿Por qué insistes en mantenerme a mi lado cuando ya me he cansado de decirte que me dejes?
A veces te llamo soledad, a veces miedo, a veces irá e incluso apatía. Te disfrazas de mil formas, sin embargo, en cada una de tus faces logras siempre lo mismo. Hacerme ser quien no quiero ser.

Si no fuera importante no estarias asi no? Hay tantas personas asi, con tantos miedos y paranoias. Incluso me considero... read more
on Byoki desu